Presentada en la sección Spotlight de la 83ª Mostra de Venecia, Hombre al agua sigue a un niño que emprende la misión de salvar a su madre enferma buscando una figura mítica a la que se le atribuyen poderes curativos mágicos. Escrita, dirigida y protagonizada por Gael García Bernal, la película tiene entre sus protagonistas a Esmeralda Pimentel, que interpreta a Juana, una atleta que intenta volver a su deporte y descubre, a través de la ficción, una historia propia que contar.
Un papel que llega después de un año de decir que no
El camino de Pimentel hasta este papel pasa por una serie de decisiones difíciles. “Para mí esta película es un regalo que me trae la vida después de haber dicho que no muchas veces. Asumir la responsabilidad de decir que no para construir la carrera que deseas y ser congruente con lo que una quiere contar en el mundo, el tipo de historias que yo necesitaba y deseaba que llegaran. Era necesario decir que no y empezar a tomar decisiones. Y eso muchas veces implica no tener trabajo por mucho tiempo, la incertidumbre.” En medio de esa incertidumbre llegó la llamada de García Bernal: “De pronto Gael me convoca a audicionar para este papel, para Juana, y leí el guion, me enamoré profundamente, y fue un año de audicionar. Entonces, para mí estar aquí hoy es eso, es un regalo de la vida, de todo lo que tuve que pasar para llegar hasta aquí.”
Juana, una mujer que se descubre a través de la ficción
En la película, Pimentel interpreta a Juana, un personaje que la actriz describe como atravesado por un momento particular. “Juana particularmente está atravesando por un momento muy particular de su vida porque acaba de ser mamá, es una atleta, es saltadora de garrocha, está queriendo volver a la profesión, volver al deporte, y al mismo tiempo es una mujer de un lugar muy específico que es Yucatán. Entonces, tuvimos que construir también un acento, entrenar.” A lo largo de la historia, cuenta, el personaje descubre algo sobre sí misma: “De pronto esta mujer descubre que tiene una historia que contar, que tiene cosas que decir. Y es gracias a la ficción que se abre un espacio, este espacio mágico que nos regala la ficción, para decirse verdades con su esposo y para revelar un montón de cuestiones de ella misma que nunca se había cuestionado.” En la ficción, precisamente, el esposo de Juana está interpretado por el propio García Bernal.
Dirigir y actuar a la vez: el método de García Bernal
Ver a García Bernal moverse entre la actuación y la dirección, dice Pimentel, fue una de las experiencias más impresionantes del rodaje. “Impresionante, y mis respetos para lo que hizo Gael, porque él escribe, él dirige, él produce, él la protagoniza, y era impresionante la capacidad que tenía cuando estábamos actuando de estar en absoluta presencia. Decían corte y se iba al monitor, checaba todo, volvía, nos daba indicaciones.” Sobre su método como director, la actriz explica: “Él te entrega códigos muy específicos de tu personaje y a partir de ahí es entrégate, y vamos a ver qué va saliendo. Él quiere entrega total, y todo es a partir de hacerte como estos pequeños inceptions a través de preguntas, a través de dudas y acción.” Un proceso que se construyó también gracias al aislamiento del rodaje: “Estábamos aislados en Yucatán, en una hacienda donde no había internet. Después de cada sesión de rodaje nos juntábamos a ensayar todas las escenas del día siguiente. Así tú no tuvieras llamado, era una participación colectiva para estar siempre en el tono y para estar siempre conectados.” De Ricky Martin, con quien comparte reparto, recuerda sobre todo la generosidad: “Fue también otro sueño hecho realidad. Él llegó a actuar, a entregarse con toda su generosidad, con toda su luz, con toda su alegría.”
Plot
Un niño emprende la misión para intentar salvar a su madre enferma buscando una figura mítica que se dice que tiene poderes curativos mágicos.